Todo lo que debes saber sobre la higiene industrial
5 de enero de 2020
Identificar, evaluar y eliminar cualquier clase de agentes biológicos, físicos o químicos que resulten peligrosos para las personas dentro de la empresa o espacio de trabajo.
En Geformas te enseñaremos todo lo que debes saber sobre la higiene industrial.
Al hablar de higiene industrial nos referimos a todos los procedimientos que tienen como objetivo controlar los factores ambientales a los que se exponen las personas en el ámbito laboral, cuidando al personal de trabajo de cualquier factor que atente contra su bienestar físico o mental.
Potenciales riesgos
La higiene industrial cobra particular importancia para aquellos trabajos o empresas que trabajan directamente con productos contaminantes. En estos casos, el procedimiento de seguridad debe basarse en la serie de precauciones especiales para el trabajo directo con estos agentes químicos, como lo puede ser la vestimenta especial que garantice su seguridad durante la labor.
Es responsabilidad de la empresa detectar, evaluar y medir cualquier clase de riesgo al que sus trabajadores se exponen durante la jornada laboral. Es deber de la misma tomar todas las medidas correspondientes para garantizar la seguridad e integridad del personal, lo que también incluye capacitaciones para que estos conozcan perfectamente el procedimiento de trabajo y todos sus riesgos, así como lo que se debe hacer en caso de alguna contingencia.
Otros factores
La higiene industrial no solo entra en acción cuando el trabajo supone un riesgo potencial de accidentes, enfermedades o muerte, sino que también tiene como objetivo lograr las condiciones óptimas para el trabajo productivo y eficiente. Factores como los niveles de ruido, la iluminación, la ventilación, entre otros son algunos de los que, si bien no presentan riesgos significativos, pueden afectar el rendimiento en el trabajo.
Alrededor del mundo, existen distintos entes gubernamentales que se dedican específicamente al control de la higiene industrial en el ámbito laboral, estableciendo unos estándares mínimos que todas las empresas deben cumplir para garantizar las óptimas condiciones de trabajo de sus empleados.
De hecho, la higiene industrial se toma como un procedimiento de prevención más que de acción en un momento de emergencia. Es por esto que muchas de estas organizaciones realizan conferencias y convenciones con el fin de compartir información en base a las experiencias y reducir en gran medida los riesgos presentes en el espacio laboral.
Métodos de control de la higiene industrial
Con el fin de prevenir enfermedades y distintos riesgos que surgen a raíz de los problemas de higiene en el área de trabajo, es necesario aplicar un plan de acción que consta en 4 pasos:
1. Identificación
El primer paso consta en detectar e identificar cualquier tipo de contaminante que esté presente en el puesto de trabajo. Estos pueden ser componentes tóxicos, vibraciones, mala iluminación, ruido, entre otras. A raíz de que estos son puntualizados, se puede empezar a trabajar en la labor preventiva.
Entre los contaminantes más comunes encontrados en el área de trabajo podemos destacar los siguientes:
Químicos:
Es toda materia inerte que puede presentarse en forma de gas, vapor o aerosoles líquidos (nieblas) o sólidos (polvo).
Físicos:
Son las distintas formas de energía que se hacen presentes en el espacio de trabajo, y estas pueden ser de distintos tipos:
Mecánicos:
Ruidos y vibraciones
Térmicos:
Frío y calor
Electromagnéticos:
Radiación, ionizantes y no ionizantes
Biológicos:
Es la materia viva, que puede presentarse en distintas formas. En líneas generales, son los virus, bacterias, protozoos, hongos y gusanos.
2. Medición
Luego de identificados los contaminantes, se precisa hacer las mediciones de los mismos para determinar el nivel de contaminación y de riesgo a los que se exponen los trabajadores. Esta se debe hacer con los instrumentos adecuados de acuerdo con el tipo de contaminación previamente identificada.
3. Evaluación
Una vez hechas las mediciones, estas deben ser estudiadas correctamente para determinar si existe un riesgo real. Para esto, es necesario hacer comparaciones de las mediciones con los estándares legales establecidos. En caso de que las mediciones estén dentro del rango legal, lo aconsejable sería hacer mediciones periódicas de modo que se logre detectar algún cambio si este llegase a ocurrir, de modo que se pueda actuar a tiempo y que esto no afecte al personal. De lo contrario, es momento de plantear las acciones correspondientes para solventar la situación.
Durante la evaluación, es recomendable tener presente algunas cosas que te ayudarán a determinar los niveles:
Naturaleza del ente biológico. Se aconseja seguir las recomendaciones legales en caso de que estos existan.
Determinar las enfermedades que podría causar las condiciones del lugar.
Efectos potenciales que pueden causar los distintos factores analizados en el área de trabajo.
Informarse de las condiciones de salud de cada uno de los empleados. Algún daño en común entre el personal es una clara señal de que algo no anda bien.
4. Control
En caso de que los niveles de contaminación, sea cual sea su tipo, sean muy altos, es de extrema necesidad tomar acciones para solventar la situación lo antes posible. Es importante destacar que no solo la salud y el rendimiento de los empleados está en riesgo, sino que muchos gobiernos pueden imponer multas y hasta clausurar negocios de no garantizar ciertas condiciones laborales establecidas en sus leyes.
Si deseas obtener más información con respecto a la higiene industrial, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. En Geformas somos especialistas en seguridad industrial, y ofrecemos el mejor asesoramiento y capacitaciones para distintos tipos de peligros que están presentes en el área laboral sin importar el rubro.
Además, trabajamos con la distribución de equipamiento de protección para aquellos trabajos que conllevan mayores riesgos físicos. Nuestros expertos te darán la información que necesites, así que no pierdas la oportunidad.
Los accidentes laborales son mucho más comunes de lo que piensas, y muchos trabajos cotidianos suponen un gran riesgo, mucho mayor al que cualquiera podría imaginar.